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Sobre la iniciativa de El Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba

Una amenaza recorre el mundo. Una tendencia irracional que niega la ciencia, se alza contra uno de los logros más importantes  de  la medicina: los beneficios de la vacunación en el desafío permanente de salvar vidas. Ante el crecimiento de los grupos que se oponen al sistema de vacunación, el Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba se pone al frente de una campaña que iniciamos en defensa de su obligatoriedad regida por le Ley Nacional 22.909, despertando conciencia social y reclamando una legislación complementaria que asegure su cumplimiento.
Es un hecho comprobado que las vacunas, junto con otras medidas sanitarias como la higiene ambiental y el agua potable fueron las que prolongaron la vida del ser humano y su calidad. Por eso, como sostienen prestigiosos colegas, dejar de vacunar es una irresponsabilidad y una maldad.  Una irresponsabilidad que atenta individualmente, entre ellos contra nuestros propios hijos y una maldad porque dicha actitud pone en riesgo  a toda una sociedad. No hay dudas que, por el contrario, la vacuna es una actitud solidaria que nos protege individualmente y protege a toda una comunidad.

 

La vacunación obligatoria es el resultado de un histórico cambio de paradigma que se centra fundamentalmente en la salud y no en la enfermedad. El objetivo de un sistema sanitario no es atender enfermedades sino evitar que las enfermedades se produzcan. Y en este avance tiene un papel central la inmunología y la promoción de una vida saludable. Nadie puede negar que esa visión, logró el objetivo de que haya enfermedades controladas y en algunos casos erradicadas, como la polio, la meningitis, la rubeola, entre otras.

 

La política de vacunación en nuestro país ha sido, con distintas intensidades, una práctica de avanzada a partir de su obligatoriedad y de la incorporación permanente de nuevas aplicaciones, cuyos beneficios forman parte de la historia de la salud, como un hecho trascendente. No podemos volver atrás.